Influencia de cada polígono sobre el ser humano

La formas de nuestro mundo siempre generan una dinámaca en el espacio. lo movilizan, intervienen sobre cuaJquier ente u objeto de una manera determinada y únlca .Toda ltnea, ángulo o curva despide una fuerza también sobre nuestro organismo y sobre nu esLra psique, una energía ondulatoria q u e acrual ­ mente  se  conoce  como  ondas  de  forma  o  «geometrodt­

námicas».

Cada poligono, cada fórmula geométrica , cada modelo o arquetipo fonnaJ, está asociado a un tipo de energía dinámica e anteligente, posee una fuerza acrayeme con la que podemo sintonizar. Por tanto. cada polígono debe tener unas caracteri – ticas y unas propiedades implidtas en su arquetipo.Partiendo de la experimentadón acruaJ con el Sistema Geocrom, y desde un punto de vista mayormente empírico, podemos ahora indi­ car las fundones bás1cas de cada parrón matemático represen­ tado sobre un plano bidimensional, es decir. de cada polígono

geométrico.

Cada polígono, ya sea triángulo, pentágono, heptágono, decágono, círcu lo, ere., posee unas características diferendadas. que se supon e que vjenen dadas por elnúmero de ángulos.por la mayor o men or amplitud de éstos, y por sus aristas, más lar­ gas o más cortas. unas fronteras, unas lineas… ya sean curvas o rectas, que son en reaJidad como las <<membranas> que separan

el contenido del arquetipo de su t! pacao c.xtt!raor. un espado donde los seres humanos ,;,amos y no relacionamos con dicho patrón , un substrat o contenedor de mformadón .

Es decir, cada figura es un eme delimitado (ya sea penta­ gonaJ. circular…) es un cccomemdo» que ..J\C dentro de un

«continente>> y, como es de suponer. e c polígono (y su códi­ go específico) influirá o llegará a modificar el conunente (su cuerpo. su campo auraJ o clcctromagnéúco. su emorn o arqui­ tectónico y energéti co). Revisemos ahora aJgunas generaliza ­ ciones respecto a los patrones geométnco5 bástcos planos, aun­ que ése es, desde luego. otro gran campo en pleno periodo de experimentación y análisis

Triángulo

 

 

En términos generales, podem os dcc1r que el &.riángulo equilá­ tero puede acruar sobre nuestro ser } nuestro entorno, propor­ donándonos un efeoo de reflexión (o de espejo} de la Verdad única universal. Esra forma de tres lados o tensiones. y de tres ángulos de 60° de apertura. crea un puente de comunicaoón o de reladón entre todo lo cósmico e imangable} lo que es terre­ nal o materializad o.

Los triángulos en general dinamizan. expanden y direcdo­

nan las fuerzas y las energías. Intervienen de forma muy sutil Y ordenada sobre nuestro sistema nervioso. sobre la regeneración celular y sobre nuestra psi cología .Tienen la función de activar y guiar; los triángulos clarifican y dan lucidez en los procesos. Tienen a la .-ez uo efecto prOtector. de confla.na, claridad. orde­ nación y custodia . Se supone que intervienen de forma muy directa sobre nuestro ADN. el código celular y etérico de rual-

qwcr ser v1vo, y obre todo lo que está relaci onado con la he­ ren cia r la energía ancestral. Los rriánguJo::. son el principio gcomélrlco  por  excelencia  de la formación  )  el  crecimien to

cxpan n·o.

 

O mángulo es un parrón básico que se repite y forma par­ te de todos lo   demás poligorros, a excepción  del arculo. decu. cada  polígono  euclidiano  contiene  al rriángulo  como patrón ba  e: por ejemplo, el cuadrado contiene cuatro mángu ­ los, el pentágono posee dnco rriángulos, el dodecágono tiene doce tnángulos, etc.Por tanto, es probable que todas las carac­ rerÍ<;tica<; energéticas de este polígono triangular también se rcpüan en las demás formas geométricas existentes

Cuadrado

 

 

El cuadrado representa. inseno en nuestras viviendas, por ejem­ plo, o aplicado en nuestro cuerpo, toda la energía de mareriali­ zacJón. de nutrición. de reposo, de conexión con la tierra. con la vida más primana y con las etapas egoicas en evoludón.Este polígono es una clave de la naruraleza y la raíz de la existencia de los seres vivos, porque el cuadrado está directamente aso­ ciado a las cuacro direcciones cardinales con las que se orienta el ser humano y también con los cuarro elementos básicos que comiene nuestro cuerpo: el agua, el aire, el fuego (calor, cem­

pcrarura)  y la tierra (minerales,  huesos).

La forma cuadrada nos proporciona prosperidad, ‘fluidez y nuevas posibilidades de existencia de una forma notable. El cua­ drado nos ayuda a relacionarnos positivam ente con Ja muerte, el renacer, la recapitulación y activa los cambios evolutivos dcJ ‘)eren su constante proceso de eA’PansiÓn viral reg ular.

Es una forma cerrada muy ec;tabk . con w1 cuerpo muy wnrundeme, una figura arqut:lÍpu.:a con watro angulos de 90’ . aunque su estabilidad está más a.sodada con el nempo. con los odos,las etapas. con el prOCt!SO de la ‘1da ) de la mut!Tte. qut: con  nuesrro  espíriru inremporal

Pentágono

 

 

La nanualeza de esre polígono de <..meo lado no propo rdona básicamente la energía de la inregración y de la unificación de nuesrros aspecros yang (mental, lógico. activo. masculino, fue­ go…) con nuestros aspectos yin (emocional, analógico. imui­ tivo. receptivo, femenin o, agua …). El pentágono se considera una figura de tipo andrógino por c.omener en si misma Ja fuer­ za macho y la fuerza hembra, al mismo uempo que nos pro­ porciona la energía de <«:O mpletarn o »,de aprender a ser no­ sotros mismos. andróginos, autosufiClemes y c;.ornpleLOs.

Su aportadón energética puede resumirse diciendo  que eleva de vibración del ser }’ potencia el conoctffilenro, la sabi­ duria y la diligenda, aspectos que, desde el punto de «ista psi­ cológico y anímico, nos protegen de las vibraciones densas, mvolutivas o paralizames. El pentágono e· bastante  adecuado para trascender los códigos pesados e inseguros de la persona­ lidad egoica del individuo}’ conducirlo a su propia sabiduría innata. Desde el punto de vista orgánico, puede Uegar a poten­ ciar notablemente el sistema inmun ológico y lo mecanismos eréricos de prorecci ón. Es un polígono muy dinámico. con cin­ co ángulos de 105°, un arquetipo  que proporoona  una  ener­ gía de síntesis y  un  bu en poder expans1vo.

 

Exágono

 

 

8 exágono apona equilibrio y perfecdón respectO a la potan ­

dad del cuerpo. de lo pensamientos r de los sentimiento .

,1empre en relactón con la umdad de nuestra enúdad   uperior o espíritu. Mantiene aJ ser puro y libre de imerferendas ajenas. coheqonado . mtegro )  estable.

Ec;ta  forma geométrica. que tiene seis lados}’ seis ángulo de  120°, es la energía de la comumón y la integración  de las fucr.t.a   coherentes. del yin y el yang en cada ente.Fomenta  y mamlene cl equilibrio, la conjunción y la escruct u radón coh e­ rente de las fuerzas opuestas. Esa misma fuen_a integradora hace que el exágono   ea un buen  fcl\·orecedor de la mente horizon ­ lal  asoaativa  (no de úpo lineal. lógica y deductiva),  posibili ­ tando la sinapsi<; ent:re diferentes conceptos, diferen tes sistemas orgánicos y entre los dos hemisfe.nos  cerebrales.

Es un magnífico parrón de conjunción y de unión de los opuestos.que parece activar tambiénla capaddad de belleza (mag­ necsmo), de justicia  (balanza), de esrrucruradón, de amorosidad y de pure7.-a. tanto en el ser inctividual como en el ser social

Heptágono

 

 

El heptágon o es un arquetipo muy singular que aporta básica­ mente c.l parrón de cambio y de transformación. puesro q u e desplat.a los códigos existemes no viables en uno mismo. los patrones de comportarmento que ya están obsoletos en la ‘ida de aquel indiVIduo.

 

I’RI:\CIPIOS   BÁS I COS

 

 

Es un gran poligono que potencia la rcnO\’ación de las ener­ gí de un lugar o de una persona (s1 ya e encuentra preparada para el cambio) y para proporaonar nuevas oportUnidades en c;u uan formación y evoluaón. El heptágono es wnbién un ele­ memo geométrtco que «regula>> las \1braoones en cada etapa. transformándolas adecuadamente para cada proceso.

El poligono de siete aristas y siete ángulos de  1 30°, tiene

el don de simplificar nuestra existencia, de vaciar el terreno, de

-;acar lo superfluo, de unificar critc.rioc; de faolitar los deJos. lo!> nuevos pasos evolutivos y el encuentro de 1 nue\’aS se­ millas.

Octógono

 

 

El octógono es una. forma que contiene ocho ángulos de 134° y sus correspondien tes ocho aristas o tensiones que unen esos ángulos obrusos.Es un parrón q u e duplica la fuerza cohesio­ nan te y materializadora del cuadrado y que nos propomona ampliamente la fuerza y el gran poder de la cosecha, del reco­ nocimiento y de la expansión .

La influencia sobre los seres vivos de esas formas octOgo­ nales controlan y dirigen el ritmo de su vida terrenal. pero siempre en equilibrio con el cielo y vinculada a lo eterno en ellos mismos. puesto que es un a:rquenpo muy espirit ual, pro­ perdonándonos una gran armonía, la amorosa energía  matc.r­ nal y la fuerza necesaria para trascender cl sufrimiento y trans­ formarlo en felicidad .Tiene el poder de sincerar, de dar luddez y veraddad a todo confliao procedente de la dualidad. En rea­ lidad. es el parrón de la autenticidad. del perdón sincero y del consuelo en rodo  proceso  de dolor.

.l:.n cl ane del Feng Shm, cl octógono es el pohgono que simell/a) srmboliza la.c, ocho energíaJ> \itales necesanal. para la ‘ida. el camino propto e idóneo y. en fin . ordena el proceso paulaun o. expan¡.tvo y espiritual del ser humano inscrito en su hábitat terrenal

Decágono

 

 

El decágono el. un curioso polígono  que tiene un gran poder dinámico, puesto que trabaja básicamente con la polaridad de f·ucrzas. Este patrón de la geomerria, compuesto por die7 ángu­ los de 1 45° y por die7 pequeñas aristas, está constantemente retornando  a  la  Unidad.  al prindpi o.  al  número   Uno.  a  la

«mónada». porque equilibra los polos opuesto:. t! tmda cons­ tantememe el proceso evolutivo.

A nh’cl prá<..llco, el decágono iodde sobre todos lo cam­ po<, eléetricos, magnéticos )’ sutiles que nos rodean, asi como sobre todas las fuer.eas «duales» gue nos desarmonizan. nos esrresan y nos alejan de la «Unidad» y de la esencia pura del ser. Puede tratar efidememente la sabia utili zación de los recur os, los confliaos emocionales (y magnéticos) que siempre ,.an aso­

ciados a las fuerzas mentales(>’ eléctricas), rcla¡ando toda acti­ rud de agresn·idad, de melancolía., de desarmonía} de confljc­ to con el entorno. anclándonos en el tiempo presente.

El decágono. como eJ número Diez. tiene el poder del final

y del  retorno  tras  el   perfecto desarrollo del  «camino»   (simbó­ l icamente, cJ traye<.:lO completo del 1 hasta el 9) . EJ decágono es un gran  arquettpo de la clásica Sagrada Geometría  (la Década de la Tecraktys Pitagórica), es el símbolo de toda las forma!> crea­ das y  al rrusmo  uempo  es e1 símbolo dellímHe: e. el  único  po-

lígono que regresa al Un o (incluso lo representa) ) a la conti­ nuidad, así como la fuerza cualitativa dcl Dos viene represen­ tada por el óvalo, la delTres por el triángulo, etc.El decágono es la suma de las expres1ones uruversales bás1cas, fuerzas divinas que ex•sten por sí nusma..s: es u o patrón con una idenudad muy equilibrada y justa con relación a la energía temporal dual (así como a la carga elecrromagnética) que todo hombre manifies­ ta en «ida.

 

Dodecágono

 

 

El dodecágono es una flgura que nos conduce a la perfecció n y nos ayuda a rmscender el ciclo espado-temporal, siendo uno de los polígo­ nos más espirirual es de la geometría con un pOlencial evoluti­ vo de alta vibradón .Hasta ahora no he experimentado todavía mngún arqueúpo de doce lados para la armonización de un hábitat (posiblemente por su fuerte vibración,  teniendo  en cuenta que en un hábitat generalmenre conviven varios tipos de almas y n o en todas el dodecágono sería conveniente), aunque í son muy efectivos para la salud individual y nuestra evolución csptrituaL

Círculo

 

 

lll círculo es La forma más sagrada y completa de todas las que in fluyen sobre el ser humano.Todos los polígonos regulares pueden inscribirse dermo del abrazo y de la perfección del cír­ culo. EJ arquetipo drcular es un yantra de perfección cíclica, de armonía y de ecuanimidad. nada vinculado a la dualidad ni a

la unpt!flTlancn cia. contiene en sí rrusmo un mensaJe sublimi­ nal de perfecctón r compleútud.

Un círculo representa el Tao, lo mmurable, pero a la vez óclico, dinámico, en vida. Simboliza lo ordenado, lo perfecto. pero en constamc mQ\ imieoro y cambio. Si el cuadrado es anti ­ dmámico }’ estable, el círculo es la manifestación cten por cien dinámica  del  espado,  en  su  rnacahable  evolución  y  cambio

armónico.

 

8 círculo  e <..ons1derado también como una forma de c;egurídad y prmecdón energética; es el escudo por excelencia; un circulo no pued e romperse de fuera para dentro, aunque sí al conrrario. por lo que puede tener efecLOs e:>tpansivos, pro ­

tectores. preventivos  y sanitarios de alto valor.

Este polígono tan completo y armónico siempre ha sido considerado un símbolo de unión y de alianza sagrada, que además se ha empleado a lo largo de la historia mediant e for­ mas circulares represemativas. como son las coronas, los colla­ res }’ los anillos de compromiso y de u:n.ificación . El círculo y la  circunferencia  son  arquetipos mandálicos de gran  poder

espiriruaL

Óvalo

 

 

Siendo una expresión deJ órculo, la elipse o el óvalo n o posee la fuerza de complcútud y equilibrio perfecto de la drcunfe­ rencia equidista.me. sino que contiene en sí mismo la fuerza de la polaridad y del cambio. Sus dos ejes marcan cierto ritmo de ida y de Vertida de fuenas y energias.Aunque hay varios upos de diseño de óvalos (dependiertdo de la distanda entre los dos ejes). en general se considera una forma geométnca con una

gran fuerza de acdncson de Ou1do:. (liqwdos, agua,l>cl.Ilgre. hn­

  1. elecmodad. campo cténco, ere.), por lo tual c.l ovalo nene

el efecto de rmpul ar, dec;obsLTuir,limplar, disolver. ‘actar ..

El óvalo está directamtnte asoc1ado con la luna, la mrwaón

}’ la sensualidad; se ha visto muy relacionado tamb1én con la energía de claridad y transparenaa respecto a los procesos emo­ uonales y etéricos. por lo que puede ser muy cfeuivo en trata­ nuenms de campos aurales y de sobrecarga de memonas celu­ L .

Espiral

 

 

Las formas espiraliformes, tamo las naturales como las cre.1das por el hombre. sjmboli7..an la gran fuerza de conc;Lrucctó n del espíritu, la fuerza arquiteuón1ca y libre que posee todo ser hwnano para construjr su propia vida, sus retos e»oluúvos y La tahdad de su propia alma. La esptral es la e.\.presión matemáti­ ca y geomérrica de la energía básJca de la creación, y a esa fuer­ za se le llama amor.El amor es una vibradón, una fuerza erter­ gética que lleva inherente a ella La conciencia de la unión, de la

-presión y de la e.xpansión de la vida. Esas serían también sus

aplicaciones  terapéuticas  y  evolutivas.

En la narura.lcza .la fuerza del amor c;e expresa matemáti­ camente de muchas maneras y en diferent proporciones armónicas mediante esa e.xquislla forma en espiral. La podemos ver en la manifestación de las galaxias, en el Ouir del agua, en los zardllos y en el lugar de inserdón de las hojas de muchas plantaS, en el oído interno del hombre. etc. En cl reino animal, los caracoles se manifiestan como verdaderos arqunectos, cre­ ando unos templos  sólidos que comunican  y  matenabnn  lam.ixJma fuert.a de la vida. es decir, marenallzan ::n forma c.<;pl ral  la fuerza del amor. wnsuuyendo esas ca1as resonante’>. lal> carawlas, dtseños que permanecen en el ucmpo como su lega do en  la Tte.rra  de  forma  prácticamente  indestrucublc.  Ll., tmpcrfecdones de diseño que puedan exisur en La csptral con!> rrutd a  por cada caracola corresponden o   imbolian el «

ltbrc

albedrío» de todo ser’t vo. así como las anomalial> gtoméln ­

cas que cx.tsten en todas las manifeslaciones naturales. aunque eso nc.> mtplka que no contengan la fuerza de la matriz o patrón gcoméoico al que pertenecen.

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